Los grandes planes a largo plazo que nos planteamos en el presente suelen requerir grandes cantidades de dinero para ejecutarse; por ello los visualizamos para el futuro. Algunos ejemplos son: la educación superior, un automóvil nuevo, un viaje a otro país o continente, la construcción o compra de una nueva casa, entre otras cosas.
Para conseguir el capital que necesitamos, es necesario comenzar a ahorrar cuanto antes. Así, no tendrás que posponer tus planes por más tiempo, ni te encontrarás con la necesidad de juntar más dinero del que podrías obtener en un momento determinado.
Hoy compartiremos contigo algunos consejos que podrías tener en cuenta el día de hoy, para comenzar tu fondo de ahorros para planes futuros.
1- Limita un presupuesto
Para una buena salud financiera, siempre debes de tener un presupuesto para todos los gastos básicos y constantes que llevas a cabo.
Crea un apartado en tu presupuesto para ahorrar, reduciendo el presupuesto que diriges a todo aquello que no es obligatorio; como la renta y el pago de tus servicios del hogar.
2- Establece pequeños objetivos para alcanzar grandes metas
Deberás proponerte a ti mismo ahorrar cantidades realistas y modestas cada cierto periodo de tiempo. Por ejemplo: un diez por ciento de tu salario cada quincena, o más. Así, ahorrar no será tan difícil, pues dispondrás de la mayor parte de tu dinero para utilizarlo en el momento presente.
3- Respeta tu ahorro
Debes de ser constante, y no dejarte llevar por la tentación de utilizar el dinero que está destinado a tus ahorros. Es importante que pienses a futuro, en las ventajas y beneficios que tendrá guardar ese dinero.
Recuerda que ahorrar puede ser crucial para llevar a cabo los planes más importantes de tu vida.
4- Ahorra todo el dinero extra
Si por alguna ocasión especial, como tu cumpleaños o navidad, alguien te ha obsequiado dinero; asegúrate de incluirlo en tu fondo de ahorros. El dinero extra no es muy común, así que aprovecha, e inviértelo en tu futuro.
5- Agrega el cambio a tus ahorros
Siempre que llegues a tu casa con el bolsillo lleno de monedas o billetes pequeños que te sobraron a lo largo de tus comprar del día, agrégalo a tu alcancía.
No es indispensable para otros gastos, ya que son los restos de un presupuesto que tenías previsto para algo que ya sucedió.
6- Reflexiona y reduce
Antes de gastar dinero en algo que no sea indispensable, piensa si realmente vale la pena; o si es mejor que guardes esa cantidad para agregarla a tu fondo de ahorros.
Puede que en el momento parezca más importante el gasto que estás por hacer, pero por ello es importante que reflexiones y tengas siempre en mente que habrá algo más importante en qué invertir ese dinero.
7- Abre una cuenta bancaria
Todos los bancos cuentan con un plan especial para este tipo de ahorros. Si tienes una caja fuerte en casa y eres una persona muy disciplinada; puede ser mejor ahorrar por tu cuenta y evitarte los intereses y comisiones de un banco. Por otro lado, tu dinero siempre estará mucho más seguro. Y si, además, no puedes contener las ganas de tomar efectivo de tu fondo de ahorros, será mejor que evites tener el dinero en casa.
Y lo más importante de todo, es que seas muy paciente. Recuerda que las cosas que más valen la pena requieren mucha perseverancia, trabajo duro, y, sobre todo, tiempo. Así que no te desesperes, y no caigas en las tentaciones que te impulsen a gastar tu dinero. Mantén tus ojos fijos en la meta, ¡y no despegues de ahí tu mirada!